"Mire a tus ojos, estaban tristes y lloraban, mire tus manos, ellas temblaban por el miedo, me acerque a ti con un cierto reparo, no quería importunarte, no sabía si molestaba, sin dudarlo mucho te abrace, y tu también lo hiciste. Se sentía tibio, pese al aire helado que giraba alrededor nuestro. Te dije unas palabras, quizas vanas, quizas ciertas, tus ojos cesaron de llorar, tu mirada en algo cambiaba y tus manos quietas quedaban. Cuando me miraste por segunda vez aquella tarde, ya eras distinta, tu mirada irradiaba calor, y de ella descubrí un sol. Inexplicablemente ese solcito aunque pequeñito, comenzo a calentar nuestra jornada. Me alegre al verte reir, me gusto verte nacer, y me va a gustar verte caminar de nuevo..."
Crow.
Crow.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario